En este universo sonoro —entre la tierra y el cielo— se escuchan aleteos, gorjeos, graznidos y trinares de las coloridas aves cancionistas que lo habitan. Es un armonioso engranaje en donde notas vuelan y melodías viajan; una orquesta a la que el aguacero, el río y el mar también se integran; concierto en donde los rayos del sol, las ramas y las hojas de los árboles bailan acompañadas por el silbido del viento, sin dejar atrás a las abe...