Hay muchas cosas que Nash odia de sí mismo. La primera es su timidez. La segunda es que, debido a su altura, le cuesta especialmente pasar desapercibido. Si fuera invisible, su vida en el instituto no le parecería un infierno. Todo cambia cuando conoce a Eleonor, presidenta de Un amigo gratis, la asociación a la que acuden todos los alumnos que, como él, sienten que no encajan. Eleonor sonríe todo el rato y se ha propuesto enseñar a Nash a disfru...