En una escuela detenida en el tiempo, las voces del pasado aún buscan ser escuchadas. Mateo, un joven profesor, llega al Ángel Ajuria, un colegio rural marcado por el abandono y la sospecha. Allí descubre un lugar donde la realidad se entremezcla con lo espectral: estudiantes que aparecen y desaparecen, presencias que semejan fantasmas y un nombre –Lucía– que atraviesa la memoria de todos. En medio de pasillos oxidados y campanas que suenan solas...