A diferencia de lo ocurrido con la obra de Fernando Pessoa, ni los poemas, ni la narrativa, ni la correspondencia de Mário Sá-Carneiro han gozado de una recepción tan entusiasta como la dispensada al autor de Mensagem. Y eso es una lástima, porque si bien Sá-Carneiro dejó una obra relativamente escasa, él y Pessoa fueron los autores decisivos para sincronizar el entonces atrasado reloj de la literatura portuguesa con la hora artística de Europa. ...