Los pasteles y los sombreros, nos hablan de la tristeza, de la pérdida y del amor. Las historias de Eduard o esconden las penas, no enmascaran el dolor. Son narraciones que desnudan realidades con la certera inquebrantable que la imaginación es la única manera de entendernos y sanar las heridas. Así, un espantapájaros, cansado de la soledad, abandona la estaca y siembra la tierra para que vuelvan las aves. Es la imaginación la que une a dos herma...