Cuando en nuestro silencio y recogimiento interior logramos contarnos las mismas historias vividas, con nuevas perspectivas, es decir, con nuevas significaciones de novedosas lecturas, y así el dolor que antes nos generaban se haya convertido en placidos aprendizajes, derivados de vivencias y comprensiones impensables quizás, comenzamos a sentir que hemos enrutado nuestra existencia hacia una construcción en la plenitud. Nuestro propósito con es...