Quien quiera enterarse de lo que en realidad ocurrió en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial tendrá que preguntárselo a las mujeres. Y es que, entre las ruinas, los hombres demostraron ser el «sexo más débil». Así lo ve la autora de este libro, que vivió el final de la guerra en Berlín.
Sus observaciones, exentas de toda autocensura, fueron publicadas por primera vez por un editor norteamericano en 1954, gracias a los esfuerzos de Kur...