La magia, como un elemento disruptivo, que ensancha el marco perceptivo, epistémico o cognoscitivo del hombre, ha estado presente también en sus manifestaciones artísticas. Durante siglos, la literatura se ha fijado en contextos y situaciones en donde la magia, lo sobrenatural y, según la perspectiva, lo brujeril o prohibido, son elementos fundamentales del engranado cultural de los escenarios creados y recreados. En ese sentido, Germán Espinosa ...