La violencia contra los trabajadores sindicalizados -independientemente de sus generadores y de sus móviles-, además de ser una constatación dramática de la crisis humanitaria que vive Colombia en los tres últimos decenios, termina produciendo el debilitamiento del sindicalismo, y en algunos casos su aniquilación. Los victimarios y los propósitos que persiguen con sus actos violentos nos dan una pista de lo que buscan al recurrir a esas formas co...