A veces, desde la infancia arrastramos sentimientos de culpa, dolor y resentimientos que son fruto de las circunstancias de la vida o de las heridas que nuestros padres provocaron en nosotros, casi siempre de manera accidental.Sin embargo, no estamos condenados a vivir con estas emociones: mediante un proceso de autoconocimiento y transformación, podemos alcanzar la felicidad. La doctora Ruiz, quien posee una experiencia vasta y profunda en el tr...